domingo, 7 de octubre de 2007

Café


Vaya mes. He dejado aparte el blog muy en contra de mis deseos, recomenzar es de sabios... Este último mes y medio ha sido una revolución en mi vida que ha tenido muchos protagonistas, he acabado muchas cosas y comenzado otras. Pero ha habido un protagonista inadvertido y muy oscuro: el café.
La cafeína estimula la actividad y es por ello la droga más popular del mundo, cada día la consumen 4 de cada 5 personas. Se encuentra en el té, en el chocolate, en refrescos y por supuesto que en el café. Sin ella nuestro mundo no seria tal,sin el consumo de café muchas mentes no hubieran estado frescas para desarrollar nuevas ideas o producto, preguntenselo a uno que otro premio Nobel, o simplemente trabajar hasta más tarde y mantener despierta, literalmente, una sociedad que funciona las 24 horas.
Según la leyenda el café fue descubierto en Etiopia en el siglo IX por un pastor que veía que sus cabras no dormían y estaban permanentemente exitadas, descubrió que la energía la sacaban de las semillas de unos arbustillos. Su consumo por humanos no tardo en comenzar por el norte de África, hacia el siglo XVI los venecianos lo llevaron a Europa y en el XIX se popularizo en en el Imperio Británico, hecho que sirvió para consolidarse en la dieta de todo el mundo.
En la foto, cosecha de café en Guatemala. Uno de los que más me gustan.

1 comentario:

PacoPepe dijo...

Maravilloso. Esta foto es especial para mí, pues es de mi tierra. De mi Guatemala. Yo soy Chapín (gentilicio de Guatemala)y estoy muy orgulloso de serlo. He tenido la suerte de vivir en una finca de café en medio de la Ciudad de Guatemala, se llama Finca San José de El Naranjo".
Me confieso adicto. Sí. Sin el café no podría vivir. Tengo una cafetera italiana y consumo siempre en las mañanas una taza de café de mezclas Guatemalteca, Colombiana y Keniana, pero cuando tengo un amigo en casa me voy por el café de fiesta: un café orgánico Guatemalteco que guardo con mucho recelo. De verdad que es una fuente de inspiración. Es relajante y estimulante. Es parte de un ritual. Cuando quiero invitar a pasar un buen momento con alguien mi forma de invitar es y creo que será siempre: ¿vamos a tomar un café?
Que maravillosa bebida...